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Comprar una casa en Italia desde América Latina: quién puede, cómo se hace y cuánto cuesta

Una compra en Italia sigue un orden preciso, de la proposta al rogito, y casi todo puede hacerse a distancia. Conocer el orden antes de la primera visita evita enviar una seña en el momento equivocado.

Cifras comprobadas el: . Los tipos y baremos cambian; las cifras siguientes describen la situación en esa fecha y no constituyen una oferta.

Quién puede comprar: la reciprocidad

Italia permite a un extranjero de fuera de la Unión Europea comprar un inmueble cuando su país permite lo mismo a un italiano: es la condición de reciprocidad del artículo 16 de las disposiciones preliminares del Código Civil. El Ministerio de Asuntos Exteriores italiano mantiene la lista país por país y el notario la consulta antes de la escritura. Para la gran mayoría de los países de América Latina la reciprocidad existe para la compra de vivienda; donde un país restringe la propiedad de extranjeros en ciertas zonas, como la franja fronteriza y costera en México, el notario puede pedir confirmación, pero en la práctica las compras residenciales se cierran. Quien tiene además la ciudadanía italiana compra como ciudadano de la Unión y la pregunta no se plantea.

El primer trámite concreto es el codice fiscale, el número fiscal italiano, obligatorio para firmar un compromiso, abrir una cuenta, contratar los servicios y pagar impuestos. Se obtiene gratis en el consulado de Italia en su país o en la Agenzia delle Entrate en Italia, con el pasaporte. Una cuenta bancaria italiana no es obligatoria por ley, pero simplifica mucho los pagos de la compra, las domiciliaciones y, si llega, el crédito; abrirla a distancia como no residente es posible en algunos bancos y lleva tiempo, así que empiece pronto.

Los tres tiempos de la compra

  • La proposta d'acquisto. Una oferta escrita, casi siempre entregada al agente con un depósito de garantía. Mientras el vendedor no la acepte, puede retirarla. En cuanto firma, se convierte en un compromiso recíproco: léala como un contrato, no como un trámite.
  • El compromesso, o contratto preliminare. Fija el precio, la fecha de la escritura, las condiciones suspensivas y la seña, la caparra confirmatoria, en general entre el 10 y el 20 por ciento del precio. Según el artículo 1385 del Código Civil italiano, si usted renuncia pierde la caparra; si renuncia el vendedor, le debe el doble. El compromesso puede y debería registrarse, y en muchos casos lo otorga el propio notario, lo que lo hace oponible a terceros.
  • El rogito. La escritura pública ante notario, que transmite la propiedad, recauda los impuestos por cuenta del Estado y presenta el acto en el catastro y en los registros inmobiliarios. El notario lo elige y lo paga el comprador.

Entre el compromesso y el rogito pasan habitualmente de dos a cuatro meses, más si interviene un banco. Si financia, haga incluir en el compromesso una condición suspensiva de obtención del crédito; sin ella, una denegación le cuesta la caparra. Y si los fondos vienen de su país, cuente con que la transferencia internacional, la conversión y la documentación de origen de fondos que pedirá el banco italiano llevan días, no horas: la fecha de la escritura debe respetar ese calendario.

Lo que comprueba el notario, y lo que no

El notario italiano controla el título de propiedad del vendedor, las cargas hipotecarias y los embargos, la correspondencia entre la vivienda tal como es y tal como figura en el catastro, y la existencia de las licencias urbanísticas. Una irregularidad catastral o urbanística bloquea la escritura, lo que le protege. Pide también el certificado energético, el APE, y el certificado de habitabilidad cuando existe. El notario italiano es funcionario público e imparcial: no representa a ninguna de las partes, y conviene tener además un abogado o un asesor que sí represente la suya, sobre todo comprando a distancia.

No comprueba el estado técnico del edificio. En los pueblos del interior, en Calabria o en el campo toscano, las casas antiguas reservan sorpresas de estructura, cubierta y saneamiento, y una casa a un euro o a 20.000 euros puede costar diez veces más en obra. El geometra es el interlocutor habitual para un informe técnico y para regularizar en el catastro las pequeñas diferencias que casi siempre existen. Cuéntelo en el presupuesto, antes del compromesso.

Si no entiende italiano, la ley notarial exige una escritura bilingüe o la presencia de un intérprete y de testigos. Es un coste más, pero también la garantía de que firma lo que cree firmar.

Los gastos de compra

En una compra a un particular, los impuestos se calculan sobre el valor catastral, no sobre el precio, siempre que la escritura refleje el precio real. El valor catastral es la rendita catastale revalorizada un 5 por ciento y multiplicada por 120 para una segunda vivienda, y suele quedar muy por debajo del precio de mercado.

  • Impuesto de registro (imposta di registro): el 9 por ciento del valor catastral, mínimo 1.000 euros. En prima casa, el 2 por ciento, a condición de fijar su residencia en el municipio en dieciocho meses, lo que para quien no se muda a Italia no es una opción.
  • Impuestos hipotecario y catastral: 50 euros cada uno.
  • Vivienda nueva comprada al constructor: IVA del 10 por ciento sobre el precio, más 200 euros por cada uno de los tres impuestos fijos. Sobre 250.000 euros, la diferencia con la compra a un particular supera los 14.000 euros.
  • Notario: honorarios libres y decrecientes, unos pocos miles de euros en una compra corriente; pida presupuesto, el preventivo, antes de elegir.
  • Agencia: en Italia la comisión la pagan las dos partes, para el comprador normalmente en torno al 3 por ciento del precio más IVA, a confirmar por escrito antes de la proposta.
  • Traducciones, apostillas y poder: unos cientos de euros que se olvidan en todos los presupuestos.
  • Si pide crédito: el impuesto sustitutivo del 2 por ciento del capital prestado, retenido por el banco al desembolsar, más la tasación y la comisión de apertura. Nuestra guía de financiación detalla esa parte y el envío de los fondos.

Todos estos gastos salen de sus fondos propios. Réstelos de su presupuesto antes de fijar el rango de búsqueda, no después, y añada un margen para el tipo de cambio entre el día en que decide y el día en que paga.

Comprar a distancia: el poder apostillado

No está obligado a viajar para el rogito, y muchos compradores latinoamericanos no lo hacen. Un poder notarial, otorgado ante notario en su país y apostillado conforme al Convenio de La Haya, del que todos los países de esta web son parte, permite que una persona de confianza o un colaborador del notario italiano firme por usted. El poder debe estar en italiano o traducido por traductor jurado, y el notario italiano le dirá el texto exacto que espera: pídaselo antes de ir al notario de su ciudad, no después. El consulado de Italia es la alternativa, con sus plazos de cita. Lo mismo vale para los documentos de identidad y de estado civil que el notario necesita.

Después de la compra: lo que espera su país

Depende de dónde viva. Elija su país en el menú y este apartado se ajusta. En líneas generales, México, Argentina, Chile, Colombia y Perú gravan la renta mundial de sus residentes y varios exigen declarar los activos en el exterior; Uruguay, Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, Panamá y Paraguay aplican en lo esencial un criterio territorial, de modo que la casa italiana solo tributa en Italia. En todos los casos, un contador que conozca las dos jurisdicciones vale su honorario.

En Italia, una segunda residencia soporta cada año el IMU, el impuesto municipal sobre los bienes distintos de la vivienda habitual, y la TARI de basuras. Los municipios fijan el tipo del IMU dentro de una horquilla legal: compruebe el del municipio elegido antes de comprar.

Antes de firmar una proposta

  • Pida su codice fiscale en el consulado en cuanto la búsqueda vaya en serio.
  • Empiece a abrir una cuenta italiana o pacte con el notario cómo se pagará.
  • Haga calcular los gastos de compra sobre el valor catastral de la vivienda, no sobre una media.
  • Encargue a un geometra la inspección del edificio y la comprobación catastral antes del compromesso.
  • Negocie una condición suspensiva de crédito si financia, y un plazo realista para la transferencia de fondos.
  • Elija usted mismo al notario y pídale presupuesto y el texto del poder.
  • Prevea la apostilla y la traducción jurada de poder, pasaporte y estado civil.
  • Anote lo que su país le pide después de la compra: elija su país arriba para verlo.

Preguntas frecuentes

Para seguir leyendo

De dónde parten las consultas para Italia

De las 356 consultas recibidas en nuestra red entre el 27 de mayo y el 9 de octubre de 2026, 106 se referían a Italia, segundo destino después de España. Entre las regiones citadas, la Toscana va en cabeza (13 menciones), por delante del lago de Garda (10), el Piamonte (9), el lago de Como (8), Apulia y Sicilia (7 cada una) y Calabria (4). Son cifras del conjunto de la red, no solo de compradores latinoamericanos, pero muestran dónde se concentra la demanda y que el Sur, donde más raíces familiares hay, ya aparece.

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